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Hijo de Nicanor quiere “marear” a la gente y evitar ser chutado

El presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, José Duarte Penayo, hijo del polémico ex presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, sostuvo que no se arrepiente de sus declaraciones sobre la dictadura stronista alegando que nunca tuvo la intención de reivindicarla. 

En ese sentido, criticó fuertemente a los dirigentes del Partido Liberal (quienes pidieron su expulsión del cargo), acusándolos de no contar con una agenda propia y de atacarlo “con falsedades»

«Yo no hice ninguna reivindicación, ninguna apología (…) Yo le invito al presidente Hugo Fleitas, no sé si es muy aficionado a la lectura, le invito a sus propios correligionarios también a que lean un poco sobre los infortunios del Paraguay”, expresó. En la misma línea, destacó la llegada de su padre, Nicanor Duarte Frutos, al poder y puntualizó que la mención a su abuelo es un acto de bajeza la apelación a la familia, ya que es la historia de muchas familias.

Por otra parte, Duarte señaló que no se arrepiente ni se retracta de sus dichos, al sostener que Stroessner no es una referencia para el futuro y que su figura pertenece al pasado. En ese sentido, afirmó que durante su gobierno se violaron derechos humanos, se cerró el juego político y se incurrió en prácticas inadmisibles para la convivencia democrática.

El titular de la ANEAES explicó que su calificación de “presidente constitucional” se basó en un análisis histórico y jurídico de las constituciones paraguayas, diferenciando los conceptos de constitucionalidad y democracia. Indicó que una constitución puede existir sin que el régimen sea democrático y que, a lo largo de la historia del país, varias cartas magnas fueron vulneradas por distintos gobiernos.

Finalmente, Duarte negó haber realizado una reivindicación o apología del stronismo y afirmó que sus declaraciones se dieron en el marco de un intercambio breve en una entrevista, lo que no permitió desarrollar con mayor profundidad su postura ni evitar interpretaciones polémicas.

Fuente: Ñanduti