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EL SAPO ADORNO: ¿Iglesia católica, cómplice y encubridor de fechorías?

El diputado por el departamento de Alto Paraguay, José Domingo Adorno más conocido como “El Sapo”, “regaló” al Vicariato del Chaco, siendo gobernador, la suma de G. 2.200 millones y quedó impune. Este acto le sirvió para que sea “perdonado” ante Dios y que los sacerdotes de la región le hagan loas pese a que vive en concubinato con su exesposa Silvana Fretes, actual precandidata a la intendencia de Puerto Casado.

El Sapo Adorno –siendo gobernador de Alto Paraguay (periodo 2018-2023)- habría “comprado indulgencia” o habría realizado negociados con el Vicariato Apostólico del Chaco por G. 2.265.093.988. Según la Contraloría General de la República, el político colorado le transfirió esta suma supuestamente para la construcción de obras, sin que la misma esté contemplada dentro de sus objetivos. 

De la verificación de los documentos de respaldo de las rendiciones de cuenta el ente contralor describe que la Constitución legal del Vicariato, pero no se detallan sus fines y objetivos. Por otro lado, a modo de ejemplo, señala que en la factura se lee “…Actividades de organizaciones religiosas”, en el año 2020; y, en el año 2021 “…Actividades de organizaciones religiosas. Enseñanza secundaria de formación técnica y profesional. Enseñanza prescolar, primaria. Servicios de Apoyo a la Enseñanza”, pero no se visualiza entre los fines u objetivos de la gobernación que es la ejecución de obras.

Asimismo, siempre según la Contraloría, el Acta de Constitución remitido junto con las documentaciones de rendición de cuentas, solo hace mención del territorio que abarca el Vicariato. Señala que de la verificación realizada a las rendiciones de cuentas correspondientes a las transferencias realizadas a entidades e instituciones privadas sin fines de lucros, se pudo constatar la falta de documentos exigidos según la norma vigente.

Gracias a esta “ayudita”, Mons. Gabriel Narciso Escobar Ayala en todos los actos litúrgicos desarrollado en el Dpto. de Alto Paraguay, según los pobladores, se muestra complaciente con la presencia de la pareja conformada por José Domingo Adorno y Silvana Fretes, quienes se separaron, pero actualmente viven en concubinato.

Actualmente, Monseñor Escobar Ayala, S.D.B. no solo es Vicario Apostólico del Chaco Paraguayo —cargo que ejerce desde 2013 y que implica la responsabilidad pastoral de la circunscripción eclesiástica del Chaco ante la Santa Sede— sino que también desempeña una función en la estructura de la Iglesia Católica en Paraguay a través de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP).

Rol en la Conferencia Episcopal Paraguaya

En la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) —la institución que agrupa a todos los obispos del país— Monseñor Escobar figura como Obispo responsable de la Coordinación de la Vida Consagrada (CONFERPAR). Es decir, dentro de las áreas pastorales designadas por la CEP para el período 2025-2028, se le ha encomendado la coordinación de ese sector.

Este rol implica

Representar ante la CEP los temas relacionados con la vida consagrada, que abarca comunidades religiosas, órdenes y congregaciones dentro de Paraguay.

Ser enlace entre la CEP y organismos religiosos (religiosas/os) en materia de formación, servicios pastorales y experiencias de vida consagrada.

Participar en comisiones y decisiones episcopales vinculadas al desarrollo de la Iglesia en el país.

Además de esa responsabilidad, otras referencias públicas (como en eventos de educación católica) lo ubican también como obispo responsable de la Pastoral Educativa Católica dentro de la CEP, aunque el encargo formal puede variar según la estructura de comisiones y áreas pastorales definidas por cada asamblea episcopal.

Otro pastor de Dios “al servicio” de El Sapo

Padre Zislao Ksiazek es un sacerdote católico salesiano y misionero de origen polaco también fiel servidor de El Sapo, porque según los pobladores fomenta el odio a favor del político. Ha desarrollado su labor pastoral y social durante varias décadas en la región del Alto Paraguay, especialmente en la zona de Puerto Casado y el Chaco profundo.

Quién es

Pertenece a la Congregación Salesiana, orden religiosa conocida por su trabajo educativo y misionero en comunidades rurales y periféricas.

Nació en Polonia y llegó al Paraguay como misionero en los años 1970, siendo asignado al Gran Chaco Paraguayo desde 1979; desde entonces ha dedicado gran parte de su vida a acompañar comunidades indígenas y campesinas en esa región.

Su labor en el Alto Paraguay

Actualmente —y durante muchos años— el Padre Zislao ha sido figura clave de la pastoral del Vicariato Apostólico del Chaco Paraguayo, con base principalmente en Puerto Casado (departamento de Alto Paraguay).

Su trabajo ha incluido:

Acompañamiento pastoral en múltiples comunidades chaqueñas, visitándolas, celebrando sacramentos y ofreciendo apoyo espiritual.

Impulso de proyectos sociales y educativos, entre ellos la participación en la fundación y consolidación de una escuela-internado en medio del monte chaqueño, en beneficio de niños y adolescentes que vivían en zonas aisladas.

Acompañamiento de procesos sociales vinculados a derechos de tierra y reivindicaciones indígenas, incluyendo participación y organización de marchas o encuentros en torno a temas de acceso a la tierra para familias y comunidades nativas de Puerto Casado y alrededores.

Expresiones públicas de apoyo a líderes y luchas sociales, como ocurrió tras el fallecimiento de un dirigente indígena histórico de la zona, donde recordó la importancia de la lucha por tierras y dignidad de los pueblos originarios.

Papel actual

Si bien no aparece como prelado formal (obispo) —esa función recae en Monseñor Gabriel Escobar, Vicario Apostólico del Chaco— el Padre Zislao sigue activo como sacerdote salesiano comprometido con las realidades sociales y pastorales del Alto Paraguay. Su papel se caracteriza por:

Ser referente local de la Iglesia en un territorio geográfica y culturalmente complejo.  Mantener presencia pastoral en comunidades rurales, indígenas y campesinas. 

Vincular la labor religiosa con la advocación a causas de desarrollo humano, educación y justicia social en la región chaqueña. En resumen, Pa’i Zislao Ksiazek es una figura histórica de la misión salesiana en el Chaco paraguayo, reconocido por su compromiso con comunidades dispersas y por su participación activa en las dinámicas sociales, educativas y religiosas que han marcado al Alto Paraguay en las últimas décadas.

Observación

Cabe recordar que El Sapo se divorció de su esposa Silvana Fretes para postularla como candidata a gobernadora de Alto Paraguay, a la cual no pudo acceder. Este lo hizo porque el estatuto de la Asociación Republicana prohíbe que se postule al cargo un pariente y cuando eso Adorno estaba ejerciendo como gobernador de Alto Paraguay.