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La FTC "maldita herencia" de Cartes, desangra al estado y es vergüenza para el ejército

La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) es una unidad de las Fuerzas Armadas de Paraguay integrada por miembros de las Fuerzas Armadas de Paraguay, de la Policía Nacional del Paraguay y de agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) desplegados en los departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay, cuyo objetivo era acabar con el plan estratégico de la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), principalmente en el norte del país. Fue creada durante el gobierno del Horacio Cartes Jara.

La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) se instituyó mediante Decreto N.º 103/2013 del Poder Ejecutivo paraguayo, dentro del marco legal establecido en la Ley 5036/13 que modifica la Ley N.º 1337/99 "De Defensa Nacional y Seguridad Interna". Su primer Comandante fue el General de Brigada Mario Restituto González Benítez, siendo designado en el mismo decreto de creación de la fuerza.

Desde su creación nunca pudo acabar con los supuestos guerrilleros, que según los datos serían un minúsculo grupo. Desde hace casi seis años la Fuerza de Tarea Conjunta se debate entre magros resultados, un millonario presupuesto y sospechas de corrupción.

Más de un millón de dólares al mes es lo que costó el mantenimiento de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en el Norte del país, solamente en el 2019. 

El enorme gasto estatal en las fuerzas militares y policiales desplegadas en San Pedro, Concepción, Canindeyú y Amambay es contrastada por los resultados hasta ahora conseguidos en la lucha contra los grupos armados que operan en esa zona.

Desde la creación de la FTC en el 2013, se registró un aumento de la violencia de parte de estos grupos criminales y a su vez, la proliferación de estos. Hoy los organismos de seguridad identifican al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y sus desprendimientos el Ejército del Mariscal López (EML) y la Agrupación Campesina Armada (ACA) como grupos que secuestran, matan y cometen otros crímenes en el Norte.

A la falta de resultados positivos hay que sumar las sospechas de corrupción que rodean al híbrido de policías y militares. En abril fue detenido el ex comandante de la FTC, Ramón Benítez, por liderar un esquema de coimas por proteger cargas de contrabando. Hasta hoy, familiares del capitán Enrique Piñánez aseguran que este murió en un atentado, debido a que tenía pruebas de importantes hechos de corrupción dentro de la FTC durante el periodo en que Benítez estuvo como comandante.

Además, en estos casi seis años de permanencia en el Norte del país, varias comunidades campesinas de las zonas de influencia del EPP denunciaron torturas y otras violaciones de derechos humanos de parte de miembros de la fuerza de tareas.