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Marito y su gobierno a los tumbos

ASUNCIÓN.- El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, y su gobierno a los tumbos, a un año y unos meses va de mal en peor. Esta gestión tiene tres aristas bien marcados, por un lado está latente el juicio político, por otro el hambre y la inseguridad se está apoderando del país, por último la corrupción parece que no tiene frenos.

Millonarios desvíos, tráfico de influencias, sorpresivas renuncias, juicios y destituciones; estos hechos son moneda corriente dentro de la política paraguaya y desafortunadamente, no todos los casos son castigados con el real peso de la justicia.

No obstante, la presión ciudadana ha logrado que algunos de estos polémicos episodios no pasen al olvido; a continuación presentamos los casos más grotescos durante el gobierno de Mario Abdo Benítez.

"Casos emblemáticos de corrupción"

En octubre del año pasado, Luis Villamayor, abogado de la Asociación de Operadores y Propietarios de Estaciones de Servicio y Afines del Emblema Petropar (Aope), presentó una denuncia contra Patricia Samudio por supuesta lesión de confianza.  Supuestamente, benefició a empresas amigas al dar información privilegiada a Monte Alegre SA, propiedad de la familia de Conrado Hoeckle, en aquel entonces asesor de Abdo Benítez.

Según la denuncia la empresa retiró 7,5 millones litros de combustibles de la planta de la petrolera estatal, a un precio fijado en G. 4.363, dos días antes del anuncio oficial de la suba de sus combustibles.

Asimismo, otro hecho que salpica a Samudio trata del movimiento de USD 43 millones a bancos privados, fondos que estaban depositados en el Banco Nacional de Fomento (BNF), como lo establece un decreto del Poder Ejecutivo. Las entidades estatales están obligadas a depositar sus recursos en el BNF, según establece la ley que aprueba el Presupuesto General de la Nación.

Saltaron más casos de corrupción en instituciones del Estado, como es el caso del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), con negociado de tierras en el Chaco. Los hechos implican a ex funcionarios, el expresidente del ente, Horacio Torres, y al propio ministro de Agricultura y Ganadería, Rodolfo Friedmann. También hubo irregularidades en la gestión de Carla Bacigalupo en el Ministerio de Trabajo.

Otro caso más reciente es la sobrefacturación en el Ministerio del Interior con la compra de los “muebles de oro”. El caso quedó en el folclórico opareí.

Alta traición a la patria

A un año de haber asumido, el gobierno de Mario Abdo entró en terapia intensiva tras la revelación de un acuerdo con Brasil por la gestión de la represa de Itaipú que sería perjudicial para el país. Entre protestas, renuncias de altos funcionarios y amenazas de destitución, su futuro es incierto.

El acta se firmó el 24 de mayo en Brasilia, pero durante dos meses permaneció en el más absoluto secreto. Por el lado paraguayo, la rubricó Hugo Saguier Caballero, que en ese momento era embajador en el país vecino. Por el lado brasileño, el encargado fue Pedro Miguel da Costa e Silva, embajador de Negociaciones Bilaterales.

El tratado modificaba los montos y las condiciones en las que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay adquiere energía de la Usina Hidroeléctrica de Itaipú, ubicada sobre el río Paraná y compartida por las dos naciones. Sin embargo, era tan secreto que ni siquiera estaba al tanto el principal interesado, el presidente de la ANDE. Al enterarse de lo pactado, Pedro Ferreira se rehusó a suscribirlo. El miércoles 24 de julio, en medio de un mar de rumores, se hizo público el contenido del acta y Ferreira presentó la renuncia.

La discusión es muy técnica y difícil de comprender para los no expertos, así que el tema tardó un par de días en estallar. De hecho, el presidente Mario Abdo trató de presentar el acta casi como un testimonio de orgullo nacional. "Lo que se hizo como gobierno con miras a 2023, cuando va a ser la negociación de Itaipú, es decirle al Brasil: acá hay un Paraguay serio que no necesita migajas de nadie", dijo el mandatario el jueves 25.

El caso se convirtió en una crisis nacional cuando quedó claro que, como consecuencia del acuerdo, Paraguay iba a tener que pagar entre 250 y 350 millones de dólares más por la energía —los cálculos varían según la fuente—, lo que implicaría un inevitable aumento de las tarifas para los hogares. Todo, en beneficio de otro país, y sin contraprestación alguna.

Cartes vs Marito

Hay muchos aspectos que demuestran la incoherencia y las mentiras de Abdo Benítez, analizando lo dicho en su discurso y lo que hace en la realidad, y lo primero que surge es el tema de que se prestó al juego de su equipo de senadores, sectores de la oposición y medios de comunicación que están dispuestos a hacer lo que fuere con tal de sacar a Horacio Cartes de la cancha.

En su primer discurso dijo de manera muy firme que reivindicará el disenso e impondrá la independencia judicial. Sin embargo, no tuvo ningún problema en apoyar el boicot a Cartes, y no solo en este último tema de su juramento como senador, sino también cuando él mismo ocupaba una banca en la Cámara Alta y, junto con opositores, se dedicó a atropellar cualquier plan que pudiera beneficiar a la ciudadanía y que proviniera del gobierno. Así que cuando dice que respeta el disenso, miente.

Además, en el caso de la banca de Cartes, no tuvo en cuenta ni la independencia ni el respeto hacia la Justicia, puesto que incumplió un mandato de la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Superior de Justicia Electoral, por el que se obligaba a los senadores a convocar a Cartes y Nicanor Duarte Frutos, y hacerlos jurar como senadores.

Asimismo, demostrando otra incoherencia, atacó la ilegalidad, se mostró férreo defensor de la legalidad y la institucionalidad de la República, y, sin embargo, no tuvo ningún problema en jurar como presidente frente a dos senadores “mau”, Rodolfo Friedmann y Mirta Gusinky, quienes ocupan las bancas de Cartes y Duarte Frutos.

Prometió, además, que cumplirá sus promesas de campaña, en donde denunció “el modelo económico empresarial e insensible” y “el endeudamiento feroz” y “los bonos soberanos”, pero su ministro de Hacienda, Benigno López, siguió el mismo modelo de Cartes, es decir, continuó emitiendo los Bonos Soberanos.

Lo que piensa la población

Según una encuesta más de la mitad de la población asegura que la corrupción se incrementó con el mandatario actual. Así, los datos arrojan que, durante el primer año de gobierno de Marito, 56 por ciento consideran que la corrupción aumentó, mientras que 33,8 por ciento señalan que se mantiene Es más, durante el primer año de gobierno, el 60,3 por ciento de los sondeados ven políticamente al presidente Mario Abdo como corrupto, en tanto que 27,9 por ciento lo califican de honesto, y el 11,8 por ciento no lo sabe.

La encuesta también analiza otro aspecto íntimamente relacionado a los índices de corrupción, es decir, el mayor o menor grado de transparencia. En este sentido, 72,9 por ciento creen que el Gobierno actual es menos transparente que los anteriores, 23,3 por ciento consideran que es más transparente y el 3,8 por ciento no lo sabe.

Las cifras son de nuevo más lapidarias en Asunción y Gran Asunción, donde 78,2 por ciento piensan que la transparencia cayó en este gobierno, mientras que 17,9 por ciento consideran que es más transparente y 3,9 por ciento no opinaron. En las principales cabeceras departamentales, los datos son menos crudos, aunque siguen altos, ya que 64,5 por ciento piensan que disminuyó la transparencia, 31,7 por ciento afirman que es más transparente y el 3,8 por ciento no lo sabe.